
Escuela Nacional de San Esteban...ahí están(estaban) los niños y niñas, hombres y mujeres del futuro.
Doña Amparo, la maestra. Con ella aprendimos mucho.
Ya nos faltan dos, la maestra y Juan, este como siempre haciendo el tontin. Ni para sacar una foto se estaba quieto.
Qué aplicados estaban Milio y Mino, el resto con ansias de protagonismo que no quitabamos el ojo a la cámara.
Y esa regla cuadrada de 1x1 con canto de metal...jolines que daño hacía. Y las orejas de burro que había en el armario...y la cabeza-hucha del negrito. Y las piedrecitas con las que haciamos las cuentas, con ellas aprendimos a sumar y restar.
Y esas caligrafías, tan aburridisimas.....y cuando nos hacía copiar un montonisimo de veces una frase "tonta" para hacernos buenos o para meternos en la cabeza cualquier teoría...
¡¡¡qué bien lo pasamos!!!...suman más las buenas que las malas.